El carnicero acusado de matar a un ladrón lloró ante el jurado: “Les pido que me dejen libre para poder disfrutar de mi hija”

Daniel Oyarzún se quebró al decir sus últimas palabras frente al tribunal que hoy define el veredicto: “No soy un asesino”. Su abogado afirmó que existe un plan criminal dentro de la cárcel para matar a su defendido.

Llorando desconsoladamente, temblando y con la voz quebrada, Daniel Oyarzún, el carnicero acusado de asesinar a Brian González, el ladrón que asaltó su negocio en Zárate en 2016, dijo sus últimas palabras ante el tribunal de 12 civiles que serán los encargados de determinar si es culpable o inocente.

“Confío en la justicia. No soy un asesino como todos me marcan. Lo que sucedió no lo busqué. Solo espero de ustedes que me dejen disfrutar de mi hija”, sostuvo mirando a los ojos a quienes en minutos nada más van a determinar si es culpable o no.

Previo a esta última alocución, estuvieron los alegatos: la fiscalía solicitó que sea condenado por exceso en la legítima defensa, la querella pidió el homicidio simple, y la defensa solicitó su absolución.

Uno de los puntos más salientes de esta última jornada se dio en el alegato del doctor Ricardo Izquierdo, que defiende a Oyarzún. El letrado sostuvo que existe un plan criminal dentro de la cárcel para asesinar al carnicero si queda preso. Y señaló al otro asaltante que participó del robo, Marcos Alteño, que sobrevivió y fue condenado a 6 años de prisión, de ser el autor de ese plan.

El fiscal Castaño pidió que se presenten pruebas sobre esa denuncia para que sea investigada.

El jurado popular designado para juzgarlo dará a conocer su veredicto esta tarde, al cumplirse dos años del hecho. La cuarta y última audiencia comenzó pasadas las 10 de la mañana en la Sala 1 de los Tribunales de Campana.

Hoy se definirá la sentencia del comerciante que aplastó con su auto a Brian González, luego de que junto a un cómplice le robara 5000 pesos de su negocio, el 13 de septiembre de 2016.

Las opciones que tiene el tribunal son: la de encontrarlo culpable por el delito de “homicidio simple” (contempla una pena de hasta 25 años de prisión), de encontrarlo culpable por “exceso en la legítima defensa”,  o que den un veredicto de “no culpabilidad” en el caso de que entiendan que el acusado actuó en “legítima defensa”.

El jurado está compuesto por seis hombres y seis mujeres que fueron seleccionados en el inicio del juicio. Fueron sorteados por la Lotería de la Provincia de Buenos Aires.

El acusado estuvo visiblemente nervioso en el transcurso del juicio y sostuvo que “hubo un accidente con tanta mala suerte que el chico estaba ahí”.

El defensor siempre afirmó que “Oyarzún no tuvo intención de matar a nadie. Salió a buscar su plata y se llevó puesta la moto”.

Gentileza: I

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